Ficción/No Ficción Opinión

Cómics y medio ambiente: Thanos como alegoría del malthusianismo

En un artículo anterior, escribí sobre la importancia de la planificación familiar y del territorio, y cómo la educación es la mejor herramienta que podemos usar en nuestras acciones frente al cambio climático, en favor del desarrollo sostenible. Asimismo, mencioné una teoría denominada “Malthusianismo”, que debe su nombre al creador de esta, Thomas Malthus, un filósofo y economista británico del siglo XVIII.

Según Malthus, desde la revolución industrial (que considera un punto de inflexión), el tamaño de la población se incrementa en una progresión geométrica (crece exponencialmente), mientras que los recursos que utilizamos para subsistir, en especial los alimentos, lo hacen en una progresión aritmética (crece más lento). Es decir, Malthus afirma que no habría la suficiente cantidad de alimentos o una producción capaz de generarlos para que el mundo se abastezca, lo que llevaría a una catástrofe.

Esto fue explicado a detalle en su libro “Ensayo sobre el principio de la población”, de 1798. En la obra, Malthus desarrolla la teoría demográfica sobre el crecimiento poblacional y la falta de recursos. Sin embargo, el filósofo basó la teoría en el panorama de su época. Para entonces, el número de habitantes ligeramente sobrepasaba el billón, pero Malthus indagó en la posibilidad de un incremento desmedido causado por los progresos en la salud humana y, con esto, la baja tasa de mortalidad.

Con la idea que quizás los recursos no fueran suficientes para todos, Malthus creía en un equilibrio, sin necesidad de llegar a catástrofes que ocurrirían si escaseaba la producción de recursos para la humanidad. Por lo tanto, pensó que la muerte de cierta parte de la población era una de las estrategias posibles de asumir. Esta aniquilación no incluía solo desastres naturales o pandemias, sino también cuestiones antrópicas: guerras por los recursos o la inacción del Estado.

Pese a que la teoría ha sido refutada en la actualidad, es preciso señalar que aún puede considerarse al malthusianismo como idea que sirve de justificación para momentos críticos en los que una población difícilmente pueda sobrevivir, en parte debido al crecimiento de esta, sus malas decisiones y acciones (como la contaminación o el consumismo); o en todo caso, a demarcar un tipo de catástrofe que establece un control biológico de la población..

¿De qué manera calza Thanos en este meollo? El denominado “Titán loco”, creado por Jim Starlin y cuya primera aparición fue en el número 55 de The Invincible Iron Man (1973), es un personaje que ha dado qué hablar en los últimos años, sobre todo por su antagonismo en las películas del Universo Marvel (UCM). En la versión de las historietas, el villano recolecta las Gemas del Infinito para usarlas en su guantelete y volverse omnipotente. Luego, aniquila a la mitad de seres vivos en el universo, solo para impresionar a la señora Muerte, de quien se encuentra profundamente enamorado.

Thanos y la “Señora Muerte”. Fuente: SyFy Wire/Marvel.

A diferencia de los cómics, el Thanos de las películas parece ser un practicante de la teoría malthusiana. Al ver que su planeta natal sucumbió por la escasez de recursos, el villano decide recolectar las seis Gemas del Infinito, que le darán control absoluto sobre diversos aspectos del universo. Thanos edifica su plan con astucia, primero enviando emisarios para conseguir las gemas por él, aunque después decide hacerlo por su cuenta. ¿Cuál es la razón? La misma que en las historietas: borrar a la mitad de seres vivos en el universo. Sin embargo, la motivación tiene dos vertientes. En los cómics, un tanto nihilista, decide coquetear con la muerte, demostrando el poder para influir en los eventos del Cosmos; en las películas, como sostengo, sigue los lineamientos (aparentemente) del malthusianismo. En vez de esperar a que llegue una catástrofe, el villano toma la decisión de establecer el balance.

En Titán, el exoplaneta hogar de Thanos, la población creció exponencialmente y agotó todos sus recursos (¿suena conocido?). Antes del cataclismo social, Thanos propuso eliminar a la mitad de la población del planeta, al azar, para llegar al equilibrio. Una visión similar (aunque menos agresiva) la tuvo Thomas Malthus en su época. A Thanos se le consideró de extremista, y en la vida real, la teoría de Malthus perdió potencial con el avance de la tecnología en la industria agrícola. En las películas de Marvel, a pesar de la aparente tecnología que podría haber ayudado al planeta de Thanos a sobrevivir, igual perecieron. Una suerte de “¿Qué hubiese sucedido si..?”. Es entonces que la motivación del personaje se solidifica y es el vehículo para las acciones a lo largo del proceso de obtención de las gemas.

De hecho, cuando lo menciona a su hija adoptiva, Gamora, vemos que el discurso malthusiano está presente como una filosofía: “Este universo es finito, sus recursos finitos. Si la vida se deja sin control, dejará de existir. Necesita corrección”. Es prácticamente una simplificación del malthusianismo, una idea llevada al límite. Luego que la población de Titán desapareciera, la atmósfera fue devastada por varios fenómenos naturales y el planeta quedó a ocho grados de su eje. Thanos bien podría ser un solitario profeta, con ansias de cambiar el curso del universo, o bien una alegoría de los problemas contemporáneos.

Thanos justifica su “plan” a Gamora. En Avengers: Infinity War. Derechos reservados por Disney/Marvel Studios.

Pero no una alegoría sobre la sobrepoblación en sí, exclusivamente, sino lo que eso conlleva. Tiempos de cambio climático, contaminación ambiental, uso excesivo de los recursos, gestión de los desechos sólidos. Es curioso proponer un villano con esa filosofía en momentos en los que la crisis climática, en todas sus dimensiones, se agrava. ¿Acaso estamos llegando a una época de ecoterrorismo? ¿Quiénes se volverán los héroes y los villanos en nuestro mundo? En la ficción, Thanos representa la transición, aunque con los métodos incorrectos. Y así como se puede refutar la teoría malthusiana, el plan de Thanos tiene fallas.

En primer lugar, Thanos pudo usar la tecnología del Guantelete del Infinito para hacer algo frente a la falta de recursos, en vez de convertirse en un genocida intergaláctico. La debilidad y la polémica del malthusianismo recae en sus acciones para intentar equilibrar la balanza. ¿Eliminar a la mitad de la población? No podría ser, digamos, la opción viable, ni mucho menos la única, para salvar a la humanidad. Pero Thanos lo creía así. De otro modo, no sería un villano interesante.

En segundo lugar, ¿qué ocurriría después de desaparecer al cincuenta por ciento de la población? Sencillamente una catástrofe, y pasarían años para que las sociedades se recompongan. Habría, indudablemente, un cambio en temas ambientales, quizás menos contaminación, menos desechos y, por supuesto, más recursos. Sin embargo, sería como presionar el botón de resetear (considerando solo a la mitad), para que de nuevo regrese a las estadísticas anteriores. Lo cierto es que la vida avanza y el cambio durará poco.

Thanos es un personaje con intenciones genocidas, debido a la justificación de su teoría, respaldada en el malthusianismo, actualizada a los tiempos contemporáneos, agrupando la miríada de crisis en diversos sectores, pero ofreciendo una solución inadecuada al problema. No es de extrañar que haya algunos poderosos en la realidad que también expongan sus visiones del asunto, como Bill Gates, que en su charla TED de 2010, habló sobre cambio climático, y dio un espacio al enfoque de la sobrepoblación. Su comentario focalizó cierto trabajo que debería hacerse, como vacunas y salud reproductiva, para detener el flujo inclemente del aumento demográfico.

Bill Gates en presentación TED (2010)

Claro que saltaron detractores a las expresiones del hombre, en especial por las polémicas en torno a los trabajos de la Fundación Gates en temas de salud, que no explayaré aquí. Creo que lo oportuno sería preguntarnos, a partir de estadísticas, políticas públicas y acciones concretas, qué hacemos para enfrentar serios problemas como el cambio climático y la sobrepoblación. ¿Hacemos, en verdad, lo necesario? No vamos a llegar a los pensamientos malthusianos ni a las sensaciones genocidas de Thanos porque vemos que eso, en cierta medida, no funciona. Pero debemos tomarlo como referencia para saber qué no hacer.

Debemos comenzar a educarnos, planificar y tomar en serio la crisis que vivimos. La pandemia del COVID-19, por ejemplo, es un escenario para reflexionar sobre estos puntos, que repercuten en cualquier ámbito de la vida humana, desde la política hasta la forma cómo nos relacionamos, cómo convivimos en sociedad, uno con otros y con el entorno. Eso es lo esencial para cambiar el rumbo de las cosas, ya que sabemos que hay varios Thanos por ahí, resguardados, con muchos guanteletes del infinito, quizás no con la determinación de borrar a la mitad de la población, aunque sí incidir en prácticas que no son las correctas, a fin de restablecer aquello que erróneamente consideramos “normalidad”.

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