Ficción/No Ficción

Visiones de una pandemia: reseña de la película “Contagio”

El escenario del coronavirus es casi propio de una ficción. Las calles están vacías y las personas que salen usan sus mascarillas, como protegiéndose de un enemigo invisible que puede estar esparcido en el aire (sabemos que con el COVID-19 no es así, aunque es bueno mantener las precauciones). Mi mente no deja de repasar toda la literatura y películas sobre pandemias que se han escrito y filmado. Recuerdo algunas como “El limpiador”, de Adrián Saba, estrenada en 2012, y “Contagio”, de Steven Soderbergh, en 2011, ambas sobre pandemias que asolan el planeta.

La película de Soderbergh relata el desarrollo de una pandemia, en ese entonces basada en la expansión de la AH1N1 (Gripe porcina) entre 2009-2010, aunque ahora tiene muchísimas similitudes con el COVID-19, y es como si el director se hubiera anticipado a este escalofriante momento.

Póster de la película (2011).

¿De qué modo ocurre esto? “Contagio” cuenta la historia de un virus que se propaga por el mundo, cobrando muchas vidas y, a su vez, muestra el trabajo de las organizaciones de salud para preparar una vacuna. El tema de la película no es exclusivamente el virus y toda la explicación científica sobre éste, por más que se incluyan precisiones técnicas sobre su transmisión y el arduo desempeño para encontrar la cura, o algo parecido a una. El título de la película hace alusión a dos importantes aspectos del filme: el contagio del mismo virus, como un silencioso antagonista que recorre una cadena de transmisión  (de un continente a otro, y el paso de la enfermedad de una persona a otra por cualquier forma de contacto) y, finalmente, el “contagio” del miedo en la población, ocasionada por una crisis sanitaria mundial.

Es por eso que el filme ofrece diversas perspectivas sobre el devenir de la pandemia a través de un reparto coral. Primero, una visión cotidiana, de gente común y corriente, como la que vive Beth Emhoff (interpretada por Gwyneth Paltrow) quien regresa de un viaje en Hong Kong (alerta de spoiler: ella es la paciente cero) ya con los síntomas y muere en su regreso a casa, en Minneapolis, Estados Unidos. Mitch (interpretado por Matt Damon), el esposo de Beth, se queda en shock al no saber los motivos de la inesperada muerte de la mujer. Mientras tanto, Clark, hijo de un matrimonio anterior de Beth, adquiere los síntomas de la enfermedad y fallece cuando Mitch retorna del hospital en el que murió su esposa.

La primera tragedia de la película desencadena la alarma de un virus que se comporta como un resfriado, pero se vuelve agresivo hacia el final de su ciclo en el cuerpo humano, aniquilando al huésped. Una vez en cuarentena, a Mitch se le anuncia su total inmunidad al virus, por lo que puede retirarse con la advertencia de permanecer en casa. Cuando más personas se infectan con el virus, el orden social se quiebra y finalmente surge un pánico que no es muy distinto a lo que vivimos hoy en día con el COVID-19, salvo que en la ficción se desenvuelve con un carácter casi apocalíptico: saqueos en masa, violencia y homicidios incentivados por un temor a la incertidumbre.

Asimismo, el filme presenta una visión del cuerpo médico en diferentes sectores. Por un lado tenemos el trabajo del doctor Ellis Cheever (interpretado por Lawrence Fishburne), del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CCPEEU) quien junto con la doctora Erin Mears (interpretada por Kate Winslet), del Servicio de Inteligencia Epidémica (EIS, por sus siglas en inglés) intentan mapear el avance del virus y encontrar una vacuna, la cual se consigue gracias a la doctora Ally Hextall (interpretada por Jennifer Ehle). Junto con las fuerzas del orden, los militares y la Guardia Nacional, se intenta llegar a la calma en medio del conflicto desatado en la población durante el Estado de Emergencia y el distanciamiento social obligatorio. Al tener disponible la vacuna, cuando ya habían cultivado el virus, se inicia con la repartición de ésta, aunque se debate la manera en la que lo harían.

En esta parte, el filme muestra la inequidad de la entrega de la vacuna, ya que el avance del virus es más rápido de lo que se imaginó y se necesita a la mayor cantidad de gente protegida para que no incremente el número de contagios y muertes. ¿Cómo lograr que todos, sin distinción, puedan acceder a la vacuna? La repartición se hace por medio de un sorteo en base a fechas de nacimiento. Se hace evidente la desesperación de la ciudadanía, en todos sus niveles, para llegar a ser los primeros en vacunarse.

Por otro lado, siguiendo la visión del cuerpo médico, la doctora Leona Orantes (interpretada por Marion Cotillard), epidemióloga de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es enviada a Hong Kong para investigar la propagación del virus desde el caso cero, es decir Beth Emhoff, y recrear la primera cadena de contagio. Para ese entonces sabemos que el virus viajó a América con Beth, pero se necesita establecer los pasos iniciales del patógeno, a modo detectivesco, y así poder reunir los datos pertinentes y cercar a los contagiados para que el virus no se extienda.

No obstante, su trabajo se ve frustrado cuando es secuestrada por Sun Feng (interpretado por Chin Han), un epidemiólogo local, y es llevada al pueblo natal de éste, en el que se refugian muchas personas, varios de ellos niños, que por su condición social no estarán en las primeras filas para recibir la vacuna. Los secuestradores piden algo a cambio de la liberación de Leona Orantes: un cargamento de vacunas, solo para el pueblo de Feng.

Finalmente, y no menos importante, tenemos la mirada del periodismo y los medios de comunicación, pero con un aporte específico. La propagación de los rumores es, quizás, peor que la pandemia misma, aunque con un espíritu conspiranoico (del que muchos nos alimentamos) se construye el perfecto escenario del caos en tiempos como el que vivimos con el Coronavirus, plagado de noticias falsas y especulaciones que no provocan más que temor y ansiedad en la población.

En el filme, la especulación es representada con un periodista freelance, Alan Krunwiede (interpretado por Jude Law), que escribe en un blog en el que ataca indirectamente a los gobiernos, tildándolos de mentirosos. ¡Ah, internet! En un vídeo que sube a su página, debido a un trato económico (y más acciones bajo la mesa, cuando hablamos de un virus, también hablamos de dinero y movimientos truculentos para lucrar, por supuesto), se hace el enfermo y toma un medicamento llamado “Forsythia”. El periodista, luego, manifiesta que ésta es la cura. Su vídeo tiene millones de reproducciones y cala en el imaginario de la gente, cumpliendo su cometido: hacer que la población acuda nerviosa a las farmacias y adquieran el medicamento. ¿Alguna coincidencia con ciertas noticias falsas y sus repercusiones que vemos en la realidad?

Para concluir, la película “Contagio” es una parábola que recrea los tiempos actuales, una propuesta coherente y realista de una pandemia que ataca a la sociedad que revela que los verdaderos enemigos en una situación de crisis son el miedo, creado por los rumores, noticias falsas, la incertidumbre; y la indiferencia, gran artífice del caos y líder de todas las violencias, que ocasiona la inequidad y la división social, el pánico y el desplazamiento de los sectores vulnerables, a veces olvidándolos, fingiendo que no existen.

El filme es una alegoría de lo que ahora es el COVID-19, una pandemia que ha paralizado al mundo y que nos mantiene sujetos a los avances de la ciencia, los valores sociales y la política conforme pasen los días. Además, nos insta a aprender a contribuir con las medidas adoptadas por los gobiernos: respetar la cuarentena, salir a comprar lo necesario en cuanto a víveres, ser solidarios con los que no tienen y ayudar a los demás en la medida de lo posible.

Aun así, lo más impresionante no es solo lo mencionado, las múltiples visiones que trabaja la película y que tienen una casi exacta correlación con el mundo real, sino más bien la manera en la que inició todo, lo que nos llevaría a re-pensar en nuestros hábitos alimenticios una vez más. Y sí, en la película, el origen de la pandemia también tiene que ver con los murciélagos.


Si esta reseña te atrapó, puedes ver la película haciendo click aquí.

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